Relaciones Públicas

As relacións públicas, como todos os departamentos do sector terciario, sufriron o panorama de crise económica destes últimos sete anos. Ademais, a explosión do social media e a continua reconfiguración dos modos de interactuar coas redes sociais e os eventos virtuales transformaron para sempre moitos aspectos da estratexia de relacións públicas de calquera empresa. A continuación, presentámoslles algúns hábitos e tendencias que serán comúns nas relacións públicas comezando desde xa: mellóraa nos informes KPI’s; a atención aos influencers e a súa relación co SEO da nosa marca; as presentacións en vídeo e a creación de contidos orixinais e adaptables ás diferentes redes sociais.

O auxe dos bos informes KPI’s: a web 3.0 aproxímase e a relación co Big Data será un dos cabalos de batalla de calquera departamento de RR.PP. Os informes de resultados de calquera campaña que se emprenda para unha marca deberán estar apoiados por un informe exhaustivo. Quizais a información que transmitimos a través do informe do Valor Equivalente de Publicidade poida completarse con datos sobre o engagement, impacto, difusión e conversión das campañas que lanzamos. Establecer uns valores KPI (Key Performance Indicators) claros, evidentes e que conjuguen valores cuantitativos e cualitativos é un reto clave para comunicar aos nosos clientes os diferentes niveis de impacto d unha campaña.

A procura dos influencers: esta nova categoría da comunicación é unha evolución, síntese si que quere, de xornalista clásico e celebridade contemporánea. Un influencer non se mide polo número de suscriptores, seguidores ou me gustas que ten. Bo, non importa só iso, senón que hai que medir o impacto que teñen os seus recomendaciones. As relacións cibernéticas entre marca e influencer poden ser complicadas: un blog particular non aceptará de bo grado situar enlaces patrocinados porque afectará ao seu SEO, mentres que os nosos clientes quizais non entendan que non se sitúe un enlace ben claro do seu produto. Trátase, entón, de identificar ao influencer que máis nos conveña, establecer unha relación de confianza con el e, ao final, deseñar unha estratexia SEO que prescinda de prácticas moi evidentes pola divulgación efectiva d cara aos buscadores.

Os vídeos e as novas redes sociais: os tempos warholiáns de quince minutos de fama soan bárbaro nestes tempos de dous minutos de atención máximo. As infografías quedáronse obsoletas, as notas de prensa teñen un impacto limitado pero os vídeos (enteiros ou en bucle tipo Vine) si logran captar a atención. Unha táctica de RR.PP. será a de elaborar bos vídeos de anuncio, sorprendentes ou conmovedoras minipelículas que capturen a atención do noso público e déanos viralidad.

Redes sociais e contidos, como cando e porqué: a difusión social dun determinado contido non pode estar limitado a cantar as loubanzas de tal ou cal produto. Os departamentos de Relacións Públicas terán que dar todo o mellor da súa creatividade para xerar contidos propios que resulten atractivo e, despois, difundilo sabiamente a través das redes sociais. Os usuarios das redes empezan a estar un pouco cansados da rutina nas mesmas, sobre todo polo incesante bombardeo de publicidade así que hai que pensar ben onde compartiremos o contido orixinal que tanto custou conseguir. As redes sociais como Vin presentan un uso crecente asociado a Twitter, que segue en alza en España. A tarefa fundamental das relacións públicas será, por unha banda, escoller con sabedoría en que redes estar e en cales non e por outro, facer partícipe ao noso cliente desta elección.

Estes catro consellos son unha parte do novo panorama que se achega en canto a relacións públicas. Si en varios post anteriores explicamos que a situación económica parece mellorar ara as empresas e que isto motiva que invistan máis en empregados e comunicación, hai que recordar que estes anos de crises fixéronnos máis coidadosos e que cada euro investido debe ser explicado.Relaciones Públicas

Las relaciones públicas, como todos los departamentos del sector terciario, han sufrido el panorama de crisis económica de estos últimos siete años. Además, la explosión del social media y la continua reconfiguración de los modos de interactuar con las redes sociales y los eventos virtuales han transformado para siempre muchos aspectos de la estrategia de relaciones públicas de cualquier empresa. A continuación, les presentamos algunos hábitos y tendencias que serán comunes en las relaciones públicas comenzando desde ya: la mejora en los informes KPI’s; la atención a los influencers y su relación con el SEO de nuestra marca; las presentaciones en vídeo y la creación de contenidos originales y adaptables a las diferentes redes sociales.

El auge de los buenos informes KPI’s: la web 3.0 se aproxima y la relación con el Big Data será uno de los caballos de batalla de cualquier departamento de RR.PP. Los informes de resultados de cualquier campaña que se emprenda para una marca deberán estar respaldados por un informe exhaustivo. Quizás la información que transmitimos a través del informe del Valor Equivalente de Publicidad pueda completarse con datos sobre el engagement, impacto, difusión y conversión de las campañas que lanzamos. Establecer unos valores KPI (Key Performance Indicators) claros, evidentes y que conjuguen valores cuantitativos y cualitativos es un reto clave para comunicar a nuestros clientes los diferentes niveles de impacto d una campaña.

La búsqueda de los influencers: esta nueva categoría de la comunicación es una evolución, síntesis si que quiere, de periodista clásico y celebridad contemporánea. Un influencer no se mide por el número de suscriptores, seguidores o me gustas que tiene. Bueno, no importa solo eso, sino que hay que medir el impacto que tienen sus recomendaciones. Las relaciones cibernéticas entre marca e influencer pueden ser complicadas: un blog particular no aceptará de buen grado ubicar enlaces patrocinados porque afectará a su SEO, mientras que nuestros clientes quizás no entiendan que no se ubique un enlace bien claro de su producto. Se trata, entonces, de identificar al influencer que más nos convenga, establecer una relación de confianza con él y, al final, diseñar una estrategia SEO que prescinda de prácticas muy evidentes por la divulgación efectiva d cara a los buscadores.

Los vídeos y las nuevas redes sociales: los tiempos warholianos de quince minutos de fama suenan bárbaro en estos tiempos de dos minutos de atención máximo. Las infografías se han quedado obsoletas, las notas de prensa tienen un impacto limitado pero los vídeos (enteros o en bucle tipo Vine) sí logran captar la atención. Una táctica de RR.PP. será la de elaborar buenos vídeos de anuncio, sorprendentes o conmovedoras minipelículas que capturen la atención de nuestro público y nos dé viralidad.

Redes sociales y contenidos, cómo cuándo y porqué: la difusión social de un determinado contenido no puede estar limitado a cantar las alabanzas de tal o cual producto. Los departamentos de Relaciones Públicas tendrán que dar todo lo mejor de su creatividad para generar contenidos propios que resulten atractivo y, después, difundirlo sabiamente a través de las redes sociales. Los usuarios de las redes empiezan a estar un poco cansados de la rutina en las mismas, sobre todo por el incesante bombardeo de publicidad así que hay que pensar bien dónde compartiremos el contenido original que tanto ha costado conseguir. Las redes sociales como Vine presentan un uso creciente asociado a Twitter, que sigue en alza en España. La tarea fundamental de las relaciones públicas será, por un lado, escoger con sabiduría en qué redes estar y en cuáles no y por otro, hacer partícipe a nuestro cliente de esta elección.

Estos cuatro consejos son una parte del nuevo panorama que se acerca en cuanto a relaciones públicas. Si en varios post anteriores explicamos que la situación económica parece mejorar ara las empresas y que esto motiva que inviertan más en empleados y comunicación, hay que recordar que estos años de crisis nos han hecho más cuidadosos y que cada euro invertido debe ser explicado.

Pídenos
lo imposible