Cinco pequeñas normas de etiqueta en la mesa

normas de etiqueta en la mesa

A lo largo de muchas entradas en el blog hemos hablado de novedades culinarias, de algunas normas de protocolo y, sobre todo, de la importancia que mantienen los códigos de conducta en una sociedad como la nuestras, en la que la socialización y la buena actitud cara el público son una aptitud más de nuestro currículum. Así que es natural que hayamos llegado a esta entrada: cinco pequeñas normas de etiqueta en la mesa.

No nos entiendan mal: la inmensa mayoría de las personas que conocemos tiene un comportamiento en la mesa que nadie criticaría y estamos más que seguros que los lectores del blog saben muy bien cómo desenvolverse pero, solo en caso de que surjan dudas, dejamos estos pequeños consejos. Además, comer es un acto tan elemental de la vida que a veces podemos dejarnos llevar por costumbres privadas cuando estamos en una acto público.

Obviaremos algunas como la norma que dice que no se mastica con la boca llena, ni abierta; o ese precepto que nos indica que no debemos hacer aspavientos mientras sostenemos un cubierto en la mano, no vaya a ser que lesionemos al comensal que tengamos sentado al lado. Y, claro está, que todo se pide “por favor”.

Sin más dilación, ahí van.

1) Nada de móviles en la mesa. Los dispositivos electrónicos no tiene cabida en un lugar en el que debemos prestar atención tanto a nuestros compañeros de mesa como a la comida y bebida que nos sirven. Estrictamente, no deberíamos tener un móvil encendido ni siquiera aunque lo tengamos guardado en el bolsillo. Estamos para disfrutar de la comida y para conversar con quien tengamos sentado al lado; las invocaciones a través del Smartphone pueden esperar. Tampoco podemos retocarnos el maquillaje mientras estamos en la mesa

2) Si necesitamos algo de la mesa (sal, aderezos, salsa, bebida) debemos pedir que nos los acerquen, nunca extender el brazo sobre el plato del comensal que tengamos al lado. Además de ser incómodo, si lo hacemos sin previo aviso, podríamos mancharnos.

3) No se pica del plato ajeno, ni se hacen trasvases de comida desde un plato a otro. Esta es una norma que separa las comidas entre amigos de las que son más formales y a veces es un poco difícil de cumplir porque ya se sabe: la comida que sirven a los demás siempre parece más rica que la que nos ponen.

4) Las damas primero, siempre. Un poco de normas “old fashion” nunca están de más. Si asistimos a una comida formal, debemos esperar a que todas las señoras estén sentadas antes de aposentarnos.

5) Los codos fuera de la mesa, la servilleta siempre sobre el regazo y la espalda, pegada al respaldo de la silla. Esta es la postura estándar. No vale ni estar encorvado ni ponernos la servilleta en plan babero. Los codos pueden apoyarse en la mesa siempre y cuando no haya comida sobre el plato o no tengamos un cubierto en la mano.

Hasta aquí nuestras pequeñas indicaciones. Creemos que son fáciles de seguir y pueden darnos ese saber hacer cuando compartimos un momento tan común pero al tiempo particular como es comer. Sobre todo si la ocasión es formal o solemne. Además, creemos que sabiendo estos pequeños preceptos, podremos disfrutar más de nuestras transgresiones cuando comemos con la familia o los amigos, grandes refugios de la confianza.

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